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8 de diciembre de 2014

El inesperado (y deseado) auge del Liberalismo en España.

A algunos la palabra liberalismo les produce malestar, a otros nos genera alegría. ¿Y es que acaso alguien imagina un mundo sin libertad? ¿Alguien querría para su país el mismo régimen que en Venezuela, China o Cuba? Aunque en España haya un movimiento bolivariano, que esconde su ideología tras el azote a la corrupción para llegar al poder e instaurarse y así, acabar con la libertad, nadie lo quiere. La última encuesta del CIS esconde un dato muy relevante: en un año las personas que nos declaramos liberales, como primera preferencia, hemos pasado de ser un escaso 3,8% a un 14%. Esto es por la continua amenaza a la libertad que vivimos en el día a día: el Estado nos dice hasta cuando tenemos que parar con el coche, nos limita tanto la vida que necesitamos semáforos impuestos para no desarrollar nuestro intelecto.

Sin libertad no habría ni derechas ni izquierdas, basta con ver la intolerancia mutua de ambas ideologías y es que sin libertad no podrían coexistir las dos. Sin libertad no habría Estado del Bienestar, pues para que podamos tener sanidad pública es imprescindible que exista la privada; lo mismo con la educación, el sistema público no podría sustentar a todos los ciudadanos, por eso es importante la educación privada, fruto de la libertad.

La libertad de elegir, la que tanto miedo da a determinados sectores de la sociedad española. El Estado no es nadie para imponerte a qué médico, enfermero, hospital o colegio ir, el ciudadano es libre para elegir el que más le convenga o guste (por diferentes motivos). Por eso es bueno que puedas elegir entre todos los hospitales y centros educativos de la Comunidad de Madrid sin ningún punto de preferencia como la cercanía, sistema que se eliminó.

Sin libertad solo podrías comprar ropa en la tienda estatal, con libertad tienes infinidad de tiendas a las que acudir. Sin libertad todos tendríamos el dinero en el mismo banco, a expensas de las decisiones estatales, con libertad puedes escoger entre cientos de miles de bancos en todo el mundo. Sin libertad tendrías que tener tu línea telefónica en la compañía del Estado, con libertad puedes pagar 8 euros al mes por todos los servicios y elegir entre decenas de empresas. Con falta de libertad estaríamos condenados a conducir el mismo coche, gracias al liberalismo puedes comprar una marca de Indonesia o Japón.

Ahora más que nunca hay que reivindicar que el sistema que tanto se critica es el que nos ha ayudado a conseguir unas cotas de libertad y prosperidad nunca vistas, sin guerras. Podríamos empezar a debatir si ha sido la izquierda o la derecha, pero lo que no se puede debatir es que gracias a la existencia de libertad, hemos podido alternar ideologías que nos han llevado a donde estamos.


Regenerar el sistema, claro. Pero no para acercarse a Venezuela, si para darle más libertad al individuo, por que estamos en el mundo para pensar (es lo que nos diferencia) y no para que el Estado piense por nosotros.





17 de noviembre de 2014

Política y mentira

La principal obligación de un político es decir la verdad. Esta es la premisa que todos los cargos públicos deberían llevar “tatuada” en la mente, pero desgraciadamente en este país no ocurre. En los Estados Unidos o en Canadá es impensable que un responsable público mienta y se le permita seguir en el cargo, quizá por la poca permisibilidad que tiene la propia sociedad con la mentira en la política. Visto que los partidos políticos permiten que mentirosos sigan en sus cargos, somos nosotros los ciudadanos los que tenemos que exigir responsabilidades. No creo en las revoluciones, Cuba y Venezuela ya las han tenido y a la prueba está cual es su situación. Pero si creo en la iniciativa del individuo, afiliándose a los partidos para cambiarlos desde dentro.

No hay que irse muy lejos en el tiempo para tener un ejemplo claro: Monago no tiene que dimitir por haber pagado viajes con el dinero del Senado, pues no es ilegal (otra cosa es la moralidad individual sobre los gastos) y lo tenían permitido, Monago tiene que dimitir por haber mentido.

Francisco Granados y Jordi Puyol están sufriendo, de forma merecida, dos juicios. El primero el judicial, al que le pido celeridad. El segundo, el social. La condena que están sufriendo ambos viene por haber dicho de forma clara y contundente que no tenían cuentas en Suiza. Los ciudadanos, al vernos engañados, condenamos de forma más enérgica estas mentiras. Es por esto por lo que creo necesarias, pero no únicas, medidas como los exámenes a candidatos que se están llevando a cabo en el PP de Madrid. Está claro que con este examen no evitas la corrupción (Granados lo hubiese pasado perfectamente) pero es un primer paso para la transparencia necesaria, la que exigimos a los partidos políticos. Imaginemos que dentro de unos meses alguno de los candidatos tuviera una cuenta en Suiza o hubiera cobrado una comisión en b; de forma automática a todos nos vendría a la cabeza la imagen del examen negándolo y, por lo tanto, el reproche sería mayor. La opción a esto es seguir como hasta ahora, con un procedimiento de designación opaco, es decir, no hacer nada.

Exámenes a candidatos, controles internos, publicación de cuentas, sueldos, contratos, auditoría de lo anterior por empresas independientes, inclusión de la oposición en las mesas de contratación, cambios en la legislación para establecer las subastas públicas y eliminar los negociados SIN PUBLICIDAD, más medios apra la justicia, etc. Y la más importante: primarias en los partidos, que el afiliado elija y el representante responda ante la militancia y no ante el jefe.


Las medidas están sobre la mesa, falta un político valiente que las lleve a cabo. Termino como he empezado, la principal obligación de un político es decir la verdad.




11 de noviembre de 2014

El concepto de Democracia de los secesionistas catalanes

Son ya muchos los meses en los que todos los ciudadanos observamos atónitos un desafío sin precedentes al Estado de Derecho, tantos como veces el Presidente del Gobierno ha dicho no a la celebración del referéndum. Es verdad que no se ha celebrado un referéndum, pero al final los independentistas han hecho exactamente lo que querían. El Gobierno se ha visto acorralado, la política del tiempo de Rajoy (tapar los problemas dejando pasar los días) derivó en dos posibilidades: o votaban y la Guardia Civil retiraba las urnas o votaban. Ambas opciones son beneficiosas para los independentistas, pues la foto estaba asegurada y el mensaje posterior iba a ser el mismo: queremos una consulta definitiva. 

Los mensajes políticos de los secesionistas han sido varios, desde "España nos roba" hasta "nos niegan la democracia". Este último es el objeto de la publicación de hoy. Oriol Junqueras ha declarado en diversas ocasiones que lo único que quieren es votar, que es la base de la democracia. Ni mucho menos. La democracia no es solo ir a votar cada cuatro años para elegir a tus representantes, la democracia es ir a votar dentro de un marco legal que ampara esa votación, por lo tanto, votar sin un marco jurídico que ampare dicha convocatoria es ir en contra de la democracia. ¿Quiénes son los antidemocráticos, los que defendemos la legalidad o los que crean una paralela por que no les gusta la que existe?.

Lo interesante de los días siguientes son las palabras de Mas. Para él fue un éxito, pese a que se incluyó en el censo a menores de edad y a extracomunitarios, solo un tercio acudió el domingo a "votar". Dos de cada tres catalanes no participaron en el desafío secesionista y esto significa que la población catalana no es independentista.

Ahora es el momento en el que el Gobierno de España tiene que defender a todos aquellos ciudadanos que no son independentistas, la gran mayoría de los 7 millones de catalanes. Hay que mirar al futuro, lanzar mensajes de unión y, sobre todo, responder con contundencia y toda la Ley a los convocantes.

El problema de los catalanes no es que quieran irse de España, su principal problema es que tienen un Gobierno que no trabaja por lo que les preocupa de verdad: el paro, la corrupción, la deuda, etc. 

No es tanto un mensaje patriota como el de "una España unida" lo que los catalanes quieren y necesitan oír, si no un mensaje de futuro como "Juntos mejor".








1 de noviembre de 2014

Bienvenidos a "La batalla por las ideas"

Hola a todos. Empiezo este nuevo proyecto con mucha ilusión y, sobre todo, con ganas de dar la batalla por las ideas.


Hace tiempo que quería empezar a escribir un blog y creo que este es el momento oportuno para comenzar a transmitir que otro modelo de entender la sociedad es posible. Más en estos meses en los que la corrupción ahoga a los grandes partidos y el ciudadano se refugia en el anhelo de un país mejor, en el que el Estado te entregue una renta básica mensualmente. 

Sería fácil desmontar los argumentos del comunismo del siglo XXI (que no se diferencia en nada del del siglo anterior), pero tendremos la oportunidad de ir comentándolo poco a poco en este blog. 
Digo que sería fácil desmontar sus argumentos si de verdad se creyera en la libertad del individuo, sería fácil si los partidos grandes fuesen capaces de ofrecer una alternativa
real y, sobre todo, TRANSPARENTE a los ciudadanos, sería fácil si el Gobierno cumpliese sus funciones y pusiese barreras a la corrupción.

Pero en este momento ninguna de estas cosas pasan, por lo que primero hay que poner orden en casa para después poder decirle al ciudadano que refugiarse en pensamientos comunistas para castigar al sistema que nos ha llevado a las más altas cotas de prosperidad, tiene sus consecuencias. En este caso, graves consecuencias. 



Trataremos temas como el modelo de Estado, un diferente punto de vista del Estado del Bienestar, candidaturas a las municipales y autonómicas, entresijos de la política, consultoría y comunicación política, ideologías, avance del liberalismo, la posición del joven en la sociedad y un largo etc. 


Sin más, agradecer de antemano que me sigáis y me leáis. Estaré encantado de contestar a todos vuestros mensajes y de establecer debates cordiales y basados en el respeto.




 ¡GRACIAS Y BIENVENIDOS!